Archivo: 24/09/2017

LIMPIEZA DE LA PIEDRA NATURAL

                En la superficie de las piedras se suele apreciar con el paso del tiempo una serie de signos que se deben a una combinación de múltiples factores: la erosión, restos de polución, climatología de la zona, tipos de pinturas y/o restauraciones anteriores, etc.

Las actuaciones para reparar estas imperfecciones tiene una doble variante: la limpieza y la restauración. Primeramente nos centraremos en la limpieza.

La limpieza de la piedra tiene como objetivo eliminar de su superficie la suciedad y los productos que están acelerando su deterioro. Lo que conseguimos a primera vista es una mejora estética del edificio o monumento, siempre respetando al máximo su aspecto original.

La primera capa de la piedra, la que vamos a eliminar, está compuesta principalmente de sales solubles, partículas de combustibles, micro-vegetación y excrementos de pájaros. Lo fundamental es que el método de limpieza no altere demasiado la piedra, es decir que no produzca fuertes abrasiones, microfracturas o modificaciones del relieve superficial de la piedra que faciliten su deterioro. Hay que intentar eliminar la menor cantidad de piedra posible, pero dejando limpia la piedra.

La decisión de cómo limpiar un edificio o monumento en particular se toma después de un estudio del tipo de suciedad a eliminar, su extensión, grosor y uniformidad de la capa que debe eliminarse, así como de las características de la piedra y su estado de conservación. Lo más frecuente es la utilización de varios métodos, que suelen aplicarse de forma sucesiva o en distintas partes de un mismo edificio o monumento, dependiendo de las características de la suciedad que se pretende eliminar.

Lo que se pretende eliminar en las limpieza es lo que denominamos PATINA. Las pátinas son delgadas películas superficiales que están detrás de los cambios de coloración en las fachadas de los edificios construidos en piedra. Como ya hemos dicho, la limpieza de fachadas de piedra requieren de un cuidado y una especialización concreta ya que hay que estudiar a fondo cuáles son los problemas que están detrás de cada suciedad.

Las pátinas pueden tener diversas causas y tipologías. Las principales son las siguientes:

Pátinas de envejecimiento: causadas por el propio paso del tiempo y exposición a la intemperie. Son las menos perjudiciales y dan carácter al edificio o monumento.

Pátinas de suciedad: es el ennegrecimiento causado por contaminación ambiental inducida por los hollines residuales dejados por la combustión incompleta de carbones (calefacciones) o del diesel de camiones u autobuses. Este tipo es más dañino por la composición química de los hollines depositados.

Pátinas de lavado: producidas por escorrentía diferencial del agua. Son manchas generalmente de arrastre de suciedad depositada en la piedra, cornisas, óxidos, etc que dejan manchas muy características.

Pátinas de decoloración: varía la tonalidad natural de la piedra, es la llamada “noble pátina”.

Pátinas biogénicas: cuando la superficie de la roca está recubierta por organismos, como pueden ser líquenes, hongos, verdín, etc.

Es muy importante caracterizar el tipo de piedra natural con la que vamos atrabajar, para conocer las propiedades mecánicas y químicas y saber como abordar la limpieza de esta. En edificios o monumentos antiguos lo normal es que se hayan construido con piedras del lugar o de zonas no muy alejadas, por lo que la piedra está perfectamente adaptada al entorno. En la actualidad debido al abaratamiento del transporte de mercancías, se trabaja mucho con piedras naturales de todas partes del mundo, y en la mayoría de las ocasiones no se tiene en cuenta su origen y si dicha piedra se adaptará bien al nuevo entorno donde se instala.  Hay claros ejemplos de lo que le sucede a muchos elementos pétreos cuando los sacamos de su entorno, y los metemos en entornos con características diferentes. Un claro ejemplo podemos encontrarlo en el Templo de Debod en Madrid, este templo se trae desde Egipto, tratándose de una piedra samita cuarsosa de baja cementación, que en su entorno, clima desértico con pocas lluvias tiene una vida muy larga. Pero al traerla a un clima continental con fríos inviernos lluviosos y con heladas, se ha degradado con muchísima rapidez. Este mismo efecto tienen lugar en monumentos expuestos a ambientes marinos cuando las piedras que los componen no son las adecuadas al proceder de zonas con ambientes diferentes. Por eso hacemos mucho hincapié en usar en lo posible la piedra del entorno cercano, o al menos analizar la piedra si se trae de fuera, para asegurarnos que es la adecuada y que no sufrirá degradaciones prematuras.

 

                Limpieza y protección de la piedra.

Los trabajos de limpieza y restauración de la piedra, son trabajos que requieren un estudio previo para la elección del método más adecuado, y una paciencia propia de los artesanos, si queremos realizar un trabajo correcto y profesional. Cada tipo de edificio, escultura, etc requiere un estudio propio ya que las piedras, no son exactamente iguales, aún siendo extraídas de la misma cantera, al ser elementos naturales, tienen variaciones que no sólo pueden ser de aspecto, sino también variaciones de su estructura interna, con inclusiones de minerales o sales que pueden varias según su zona de extracción.

El estudio a realizar debe contemplar la elección y la selección del método de trabajo a utilizar para la limpieza de la piedra y su posterior restauración, comenzando por una serie de trabajos y cuidados previos a la fase de limpieza, sea cual fuere el método elegido para ello.

 

Trabajos previos.

                Lo primero es la inspección ocular de la zona a limpiar o restaurar, para analizar todos los detalles poniendo especial atención a las zonas que presenten un mayor deterioro con una patología más avanzada. Hay que estudiar concienzudamente aquellas zonas que presenten fisuras, desconches, eflorescencias, criptoflorescencias, etc. en caso de encontrarnos con costras, es conveniente analizar su composición química para un mayor conocimiento del problema. En ocasiones habrá que realizar trabajos previos de consolidación y reparación de zonas a limpiar, para evitar posibles degradaciones mayores con la propia limpieza.

Antes de optar por uno u otro método de limpieza hay que tener en cuenta consideraciones tales como las molestias que podamos ocasionar por el polvo desprendido, nieblas provocadas por la limpieza, ruidos, etc.

Existen muchos método distintos para la limpieza de los monumentos de piedra natural, siendo los más conocidos los que se exponen a continuación.

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