Archivo: 27/07/2017

LA PIEDRA NATURAL EN CANARIAS.

La riqueza geológica de las islas determina la variedad de sus rocas. Usadas desde tiempos prehistóricos en construcción, ceremonias funerarias, defensa y para la fabricación de útiles de trabajo, El uso de la piedra fue fundamental en un medio en que el metal era inexistente.

Procedentes de las series volcánicas más recientes son los basaltos, traquitas y fonolitas, utilizadas para la talla y arquitectura popular y señorial, como se puede observar en sillares, cornisas y portadas de numerosas iglesias, monumentos civiles y fortalezas de poblaciones. Son la mayoría de estos materiales de origen volcánico.

El basalto presenta un color oscuro, entre gris y negro, y se caracteriza por su gran dureza. También de origen basáltico es la piedra molinera, negra, brillante, muy dura y con numerosos orificios, utilizada tradicionalmente para fabricar ruedas de piedra para los molinos debido a su aspereza. La toba suele ser rojiza o de color ocre, arrojados al aire durante las erupciones.

La puzolana es una especie de conglomerado poroso y ligero, muy atractivo. Las fonolitas y traquitas son, en cambio, compactas, presentando a menudo placas de feldespato y lascas que le otorgan una coloración y textura muy estéticas.

La Piedra es uno de los más antiguos materiales de construcción empleados por el hombre como ya hemos dicho en publicaciones anteriores. Este aprendió a trabajar y manejarla como arma, como herramienta y como materia prima para la construcción de sus primeros refugios y monumentos. Muchos de estos objetos y construcciones primitivas han llegado hasta nosotros, gracias a las condiciones excepcionales del material con que fueron realizadas. La piedra se encuentra en la naturaleza en formaciones de grandes dimensiones, sin forma determinada. La piedra no precisa para su empleo más que la extracción y la transformación en elementos de forma adecuada. Sin embargo, es necesario que reúna una serie de cualidades que garanticen su aptitud para el empleo a que se destine.

                Desde el comienzo de la conquista de las islas, la piedra natural canaria ha sido utilizada como elemento constructivo estando presente en la arquitectura canaria y extendiéndose su uso hasta nuestros días. La diversidad petrológica que existe en el archipiélago canario no pasó desapercibida para los conquistadores que la utilizaron como material constructivo ante la imposibilidad de fabricar otros materiales como el ladrillo por escasez de materia prima, a demás de su belleza y resistencia natural.

El uso extensivo de la piedra natural en la arquitectura ha sido posible por la escasa distancia de transporte entre la zona de extracción o cantera y la zona de instalación o colocación, el coste respecto a otros materiales a importar y la más o menos facilidad de labranza dependiendo del tipo de piedra usada, que permite usar diferentes diseños en los elementos arquitectónicos. Estas ventajas han consolidado la piedra natural como prácticamente el único material utilizado en la arquitectura isleña hasta tiempos recientes tanto en su uso civil como militar, conjuntamente con la madera pero esta última en bastante menor proporción.

El vulcanismo canario ha dado una enorme riqueza petrológica con texturas y colores inusuales respecto a otras rocas ornamentales utilizadas en el resto de España. Sin embargo, esta variabilidad no se ha traducido en un importante número de piedras de cantería quedando restringidas a unos pocos tipos petrológicos. Algunas de las causas son la elevada densidad de fracturas, estado tensional importante en la piedra, baja resistencia, la fuerte heterogeneidad de tamaño de los cristales o la elevada versicularidad.

A pesar de estas restricciones, tenemos hermosos ejemplos de piedra natural siendo las más usadas las siguientes: la «Piedra Azul de Arucas», «Piedra del Monte», «Piedra de la Barra de las Canteras», «Piedra Amarilla de Teror», «Piedra de Canto Blanco» o «Piedra Verde de Tirma» etc, que han dejado en el Conjunto Arquitectónico-Artístico de los barrios de Vegueta y Triana una impronta en su arquitectura que ha suscitado el interés turístico y la sensibilización de las Autoridades por el cuidado de su Casco Histórico.

Conocidas son otras canteras que existen en la isla, que han destacado por el distinto cromatismo: la de piedra roja de Tamadaba, la de Ayagaures, en sus tonalidades amarillo-ocre y rojiza, la piedra amarillo-ocre de Teror, la piedra blanca de la Presa de Pinto de Arucas, la veta de la Cantera de Gáldar, la de piedra gris oscura de San Lorenzo, la del Monte, la piedra de Tintaya, con su aspecto veteado tan característico, extraída de la montaña de Tindaya, y otras de menor cantidad. En la actualidad, muchas de ellas tienen restringida su extracción.

Todas estas piedras son de la provincia de Las Palmas, pero En Tenerife también se explotaron varias canteras en los mantos de piroclastos que vomitó el Teide hacia la banda sur por las laderas de Arico, Granadilla de Abona y San Miguel, siendo muy famosa la losa chasnera de Arico.Los canteros y labrantes de Arico mantuvieron a lo largo de siglos una continuada labor artesanal de la piedra cuyo producto losas y cantos se emplearon para levantar edificios, construir canalizaciones y arquitecturas hidráulicas que también se exportó a las Indias, Cuba, etc.

A continuación describiremos brevemente los tipos de piedra natural existente en la Provincia de Las Palmas, debido a que es en esta provincia donde la cantería y la piedra alcanzan mayores cotas de popularidad, debido por una parte a la gran variedad de piedras disponibles y sobre todo a la alta especialización que alcanzan los Canteros Gran canarios y destacando sobre todo los canteros Aruquenses.

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