De entre los xilófagos de la madera que más daños producen en Canarias, tenemos a las carcomas, y en mayor medida a las termitas. Palomo ya hemos visto en las publicaciones anteriores para que se puedan desarrollar este tipo de colonias en la madera, se hace necesario un cierto grado de humedad, un mínimo de 18-20% siendo su grado optimo entre el 35-50%. Pero existe un tipo de insecto ya nombrado, la termita Cryptotermes brevis (Walker), la cual no necesita que la madera este húmeda o que su grado de humedad sea incluso inferior al 10%. Esta termita es de origen Americano y hoy en día está presente  en muchos países y en diversos continentes, gracias a su introducción a través de las mercancías. De este modo entró hace ya muchos años en Las Islas Canarias y de aquí dio su salto a la Península Ibérica y otros Países. En las Islas Canarias, las podemos encontrar perfectamente adaptadas y establecidas. En la actualidad se han encontrado ataques de esta especie en Girona, Barcelona, Alicante, Cádiz, Madrid y también en Lisboa (Portugal) y en el sureste de Francia.

En Canarias podemos decir que la mayoría de los ataques se deben a la carcoma común y sobre todo a la termita Cryptotermes Brevis Walker. Es fundamental saber distinguir entre un ataque producido por carcoma o por termita, para poder realizar el tratamiento adecuado a cada caso. A continuación daremos algunas nociones para poder distinguir a estos insectos y poder tratar su ataque. Si el ataque que se observa es ha algún pequeño mueble o zonas de carpintería muy localizadas, podemos intentar eliminarlas nosotros mismos, pero si afecta a algún elemento estructural, muebles o carpintería valiosas, marcos de cuadros valiosos, etc, lo mejor es llamar a una empresa exterminadora lo antes posible y dejarlo todo en manos de profesionales.

Como distinguir el ataque de Carcoma Común o de Carcoma grande.

En ambos casos la apariencia de la madera atacada es semejante, en el caso de la Carcoma Común, podemos observar claramente una serie de orificios pequeños, de forma circular y de un diámetro de entre 1-2mm. En el caso de A Carcoma Grande estos agujeros son más visibles, al ser de forma elíptica y de tamaño de entre 6-12mm.

También es muy característico los restos de excrementos que dejan en forma de un finísimo serrín, cuando este aparece es que el ataque lleva ya un tiempo produciéndose, ya que normalmente es por este motivo por lo que nos damos cuenta de que tenemos un problema.

Hay que tener en cuenta que los agujeros de la madera no se producen hasta que el insecto ya formado sale de la madera, pero hasta entonces, la larva se alimenta de la madera y no tenemos indicios visibles exteriores. Cuando el insecto ya es adulto sale de la madera y es cuando podemos apreciar los agujeros. Hay que tener en cuenta que los escarabajos de la carcoma una vez adultos salen de la madera y mueren en poco tiempo, unas dos semanas las hembras y unos pocos días los machos, ya que su único fin es aparearse y poner sus huevos antes de morir. El daño real lo produce la larva del escarabajo mientras se alimenta hasta hacerse mayor. Una vez puesto los huevos, a las pocas semanas nace la larva la cual se alimenta de madera durante un periodo de dos a cinco años. Las larvas se comen la madera y forman túneles, deteriorando la madera. Hay que tener en cuenta que pueden poner sus huevos en cualquier grieta o hendidura de la madera, por lo que hay que tener la madera correctamente tratada.

En cuanto al tratamiento de la carcoma es similar en el caso de la carcoma común y la carcoma Grande, más adelante veremos los tratamientos más usados, aunque siempre recomendamos contactar con un profesional.

En el caso de las termitas, en Canarias nos centraremos en la termita Cryptotermes Brevis Walker, ya nombrada, al ser la más usual en Canarias y una de las termitas más dañinas.

Esta termita no necesita unas condiciones exigentes de humedad para instalarse y procrear, es capaz de realizarlo en madera con porcentajes de humedad entorno al 10%, es decir madera prácticamente seca.

La enjambración en canarias tiene lugar entre los meses de mayo y junio, en esta época las ninfas perforan la madera y salen al exterior al oscurecer para ejecutar un corto vuelo y luego se emparejan y se posan en los elementos de madera a colonizar y se desprenden de las alas. Posteriormente se aparean y se adentran en la madera a colonizar formando una nueva colonia. A las pocas semanas la hembra convertida en Reina comienza a poner huevos. De cada huevo, nace una ninfa a las tres semanas aproximadamente, estas pequeñas ninfas tienen que ser alimentadas por las adultas y en tan solo unos cuatro meses después de varias mudas de su tegumento. El primer año la colonia aumenta poco a poco, pero a partir de ahí, la reina ya no tiene que ocuparse de las ninfas y se dedica exclusivamente a la puesta, con lo que la colonia aumenta más rápidamente. En este tipo de termitas el número de individuos no es muy grande, ya que rara vez forman colonias de más de 3000 individuos. Después del primer año, algunas de las ninfas se transforman en soldados, aproximadamente un soldado por cada 40 ninfas. La mayoría de las ninfas se transforman en alados. Pueden llegar a vivir en un mismo enjambre varias reinas, pero en estos casos solo una pone huevos. La tarea principal de los soldados es defender la colonia, y esto lo hace obturando los agujeros al exterior, por donde las ninfas expulsan los excrementos.

Las formas más usuales por las que nos damos cuenta de la colonia, es por la aparición de alas en su proximidad, este solo ocurre en los meses de enjambre, o por la aparición de los excrementos en forma de serrín formando pequeñas bolitas, lo cual lo diferencia de las defecaciones de la carcoma que es mucho más fina.

POSIBLES TRATAMIENTOS DE LA MADERA.

Como ya se ha comentado, si queremos mantener a raya la mayoría de los Xilófagos de la madera, lo ideal es que la madera esté lo más seca posible, intentando que su humedad no supere el 10%-20%, si conseguimos esto, la proliferación de hongos xilófagos esta prácticamente asegurada, y también la de la mayoría de los insectos, a excepción de la citada Termita Cryptotermes Brevis Walker, que es capaz de vivir en madera con un porcentaje muy bajo de humedad.

Existen multitud de tratamientos para los hongos en el mercado, y estos son más fáciles de eliminar que los insectos, ya que no se mueven. Centrémonos en los insectos, y básicamente en la Carcoma y la Termita, en especial la Brevis Walker.

                PROTOCOLO DE ACTUACION.

                1.- Detección. Centrada en los siguientes aspectos:

Identificación de la plaga.

– Observación visual y reconocimiento de los materiales degradados.

– Detección de las zonas afectadas.

– Alteraciones estructurales visibles (en edificios) no causadas por acciones xilófagas. Localización de las zonas de riesgo.

Su objetivo es valorar los daños producidos por los agentes xilófagos con el fin de evaluar su repercusión en el comportamiento estructural. Además de identificar la plaga, se identifica la especie de madera afectada, estudiándose además su calidad y la geometría de la estructura con el fin de comprobar su capacidad portante. Se presta especial atención a los puntos críticos; esto es los lugares ligados con fuentes de humedad que permiten el desarrollo de los hongos y facilitan la acción de algunos insectos xilófagos en las piezas de madera. Se inspecciona en profundidad las zonas con madera albura, testas de las piezas, cabezas de las vigas en el apoyo dentro del muro, testas de vigas voladas expuestas a la intemperie, ensambles de piezas en una armadura, extremo inferior de soportes.

Las técnicas empleadas para la estimación de los daños producidos por los agentes xilófagos en la madera son generalmente sencillas y requieren un equipo mínimo. Los métodos tradicionales se basan principalmente en la inspección visual de la superficie complementada con el descubrimiento de zonas no visibles para determinar la gravedad del daño. Los materiales a utilizar son punzones, destornilladores, formones, azuelas, martillo de goma, taladros, etc.

También existen otros métodos no destructivos, apoyados en tecnologías más sofisticadas que emplean equipos especiales como los  sistemas  basados  en  la  transmisión  de  ultrasonidos, ensayos  mecánicos  no destructivos, análisis de vibraciones y resistógrafos.

2.- Diagnosis.

– Evaluación de los factores de riesgos.

– Señalización de las zonas de riego.

3.- Representación fotográfica.

                 Se representará gráficamente las conclusiones del estudio como elemento de síntesis del estudio.

4.- Selección de tratamiento.

                Se elegirá el tratamiento más adecuado en cada caso.

Existen multitud de tratamientos, a continuación se especificarán los más usados. Siempre hay que asesorarse con un profesional para que este nos indique después de la pertinente inspección, cual el la plaga que nos invade y su mejor tratamiento. Existen bastantes empresas dedicadas a la exterminación de plagas a las que se les puede consultar.

COMO ELIMINAR LA CARCOMA.

Estos procesos podemos agruparlas en dos categorías:

                  Curativos no residuales.

                 Su objetivo es conseguir la erradicación de la plaga, pero no tienen un efecto protector contra futuras infestaciones. Normalmente se utilizan cuando no es posible aplicar directamente biocidas en la madera atacada, ni de forma superficial ni por inyección.

Aquí están encuadrados los tratamientos por anoxia en atmósfera controlada.

Otra técnica que podemos utilizar es la metodología Térmica, consistente en someter durante varias horas a una alta temperatura a las piezas afectadas. (para piezas no muy grandes).

La congelación, se trata de mantener la pieza a muy baja temperatura durante unas 24 horas. (para piezas no muy grandes).

En este tipo de tratamientos eliminamos al insecto en todas sus fases de desarrollo, huevo, larva, pupa y adulto en un único servicio.

Estos tratamientos están libres de productos nocivos o tóxicos.

                Curativos residuales. 

                Son aquellos que además de eliminar a las carcomas, dejan a la madera protegida durante varios años de posibles reinfestaciones.

Se incluyen en este grupo los tratamientos que consisten en la aplicación de productos protectores líquidos, ya que los principios activos quedan fijados en la madera una vez que el disolvente se ha evaporado. Dicha aplicación se puede realizar superficialmente o en profundidad.

Dependiendo la especie de carcoma, así como del nivel de infestación y la naturaleza de la madera se aplica alguno de estos tratamientos o la combinación de ellos:

Inyección

                – Pulverización

                – Aplicación de gel.

Estos tratamientos eliminan a la carcoma en sus fases de adulto y larva, mientras que los huevos no son afectados hasta que eclosionan.

Estas técnicas se pueden usar también como tratamientos preventivos para garantizar que la madera tratada no se verá afectada por la carcoma en un periodo de tiempo

Con un ciclo de vida que va desde el año en las carcomas pequeñas hasta los más de 10 años que pueden llegar a vivir los cerambícidos, es posible que algunos escarabajos lleguen a la edad adulta y emerjan de la madera después del tratamiento. Sin embargo tanto al hacer el agujero de salida como en el momento de depositar los huevos, entrarán en contacto con la madera tratada y morirán, rompiendo de este modo el ciclo de vida y acabando con la infestación.

– Inyección.

El tratamiento por inyección es el más utilizado para tratar y proteger elementos estructurales. Con él se consigue impregnar las piezas de madera en toda su sección.

Consiste en aplicar a presión el producto de tratamiento, a través de tacos inyectores, colocados en la madera, provistos de una válvula de retención que impide el retroceso del producto. Los tacos se colocan a lo largo de las piezas, de manera que se produzca una penetración total del producto. La disposición más frecuente es en tresbolillo, con el fin de conseguir la mínima disminución de resistencia en la pieza.

El tamaño de tacos que se emplearán, su disposición y número, así como las presiones de inyección, son variables dependiendo de la especie de madera y de la sección.

Los productos que se utilizan, han demostrado una elevada capacidad de penetración, tanto por inyección como por pulverización.

Su objetivo es paralizar la acción de los xilófagos (carcomas, termitas, hongos). Se aplica en todo tipo de estructuras de madera maciza y carpintería de gran sección que se quieran proteger frente al ataque de los xilófagos.

Los pasos a seguir para su ejecución son los siguientes:

Supresión de las fuentes de humedad.

Eliminación de las zonas realmente afectadas y que han perdido su capacidad de resistencia mecánica. En caso de madera con fines decorativos esta operación no se realiza. Se realizará una consolidación, siempre posterior.

Inyección de un producto insecticida en todas las piezas atacadas, de sección superior a 7 x 7 cm, y en las sanas susceptibles de ataque.

Pulverización de todas las superficies de piezas de madera, con el fin de prevenir futuros ataques. Las superficies deben estar limpias y decapadas.

La principal ventaja de este sistema de tratamiento es su eficacia demostrada durante años, tanto como método curativo como preventivo. Es el único método aplicable in situ que permite alcanzar penetraciones adecuadas en piezas de gran sección y que proporciona además una garantizada eficacia como tratamiento preventivo.

– Pulverización.

Consiste en la aplicación superficial del producto de tratamiento.

Para conseguir la mayor penetración posible del producto en la madera se utiliza la aplicación a presión mediante el sistema air-less, con el fin de lograr el menor tamaño de gota posible y favorecer la introducción de ésta en los poros de la madera.

Su uso se limita a piezas de carpintería de pequeña sección, como tarimas, frisos, zócalos, etc. Y éstas deberán estar libres de cualquier acabado como pintura, barniz, etc., que impediría la penetración del producto en el interior de la madera y anularía su eficacia.

Se utiliza también como complemento y refuerzo del tratamiento de inyección al aplicarlo posteriormente en las caras accesibles de las piezas de madera tratadas por inyección.

Mediante este sistema de tratamiento, se logra una penetración del producto en la madera del orden de 2-3 mm, por ello sólo es útil en piezas de pequeña sección. En el caso de piezas de carpintería de secciones superiores (marcos, molduras, etc.) y por supuesto de elementos estructurales, este tratamiento no es eficaz, y no puede garantizarse ni la eliminación de una plaga de carcomas, ni tan siquiera su protección frente a futuros ataques.

– Aplicación de geles.

Recientemente se han desarrollado una nueva generación de productos de tratamiento de madera contra xilófagos, son los geles de alta penetración.

Estos productos pueden ser insecticidas o insecticidas-fungicidas y su característica común es que tienen un aspecto de gel y una capacidad de penetración en la madera muy superior a los productos de tratamiento tradicionales.

Se pueden aplicar tanto por inyección como por proyección, siendo esta última la forma más habitual de uso.

Sin llegar a conseguir el poder protector ni de tratamiento proporcionado por el sistema de inyección, sí es una opción interesante en el caso de piezas de secciones no muy anchas, que no tengan ningún acabado de poro cerrado (barniz, pintura) y que por estética, valor patrimonial, etc. no se deseen taladrar.

También está recomendada esta técnica para la protección de obras de arte, ya que además de no ser necesario el taladrado de las pieza, cosa impensable en este caso, su presentación en forma de gel evita riesgos de salpicaduras y proyecciones a zonas de la pieza con policromías o acabados que pudieran verse afectados por los disolventes

COMO ELIMINAR LA TERMITA.

Las termitas son una plaga muy resistente, y necesitan mucho esfuerzo para acabar con ellas. Por tanto, y debido a su complejidad, se necesita un tratamiento constante por parte de profesionales.

Podemos optar por dos opciones alternativas: el método convencional estándar de barreras y protección, y el sistema de cebos anti termitas y monitorización del estado de la infestación.

  Sistema de cebos.

El sistema de cebos y monitorización utiliza  discretas estaciones portacebos. Un técnico  hará un seguimiento periódico de estas estaciones en busca de actividad de termitas. Este tratamiento tiene dos fases, una inicial de eliminación de la colonia, que puede durar alrededor de un año y otra de seguimiento y monitorización para asegurar que no se ha producido una reinfestación y que se prolonga durante 4 años más como mínimo.

Tratamiento convencional.

                 Se trata de la inyección de productos biocidas, bien directamente sobre los elementos de madera bien sobre el suelo creando una barrera protectora que cubra toda la superficie del edificio.

Solo después de realizar una detallada inspección por parte de un auténtico experto en tratamiento de termitas podremos optar por uno de los procedimientos y en algunos casos con la combinación de ambos, pero eso solo lo pueden determinar los técnicos expertos.

                Portacebos anti termitas.

El uso de sistemas de cebado para el control de termitas tiene ya una amplia experiencia de uso en España.

                ¿Cómo funciona?

El éxito de este sistema radica en que está diseñado a partir de un profundo conocimiento de las pautas biológicas de la termita subterránea, está fundado en la distribución por parte de las propias termitas obreras de un producto biocida (hexaflomuron) a la totalidad de la colonia. Este producto es un IGR (regulador del crecimiento de los insectos) e impide el desarrollo de la quitina cuando las termitas inician el proceso de muda, produciendo la muerte de los insectos.

Este producto tiene un efecto retardado de forma que las termitas no asocian su ingesta con la muerte y así, poco a poco, las termitas obreras van distribuyendo el alimento a toda la colonia, produciendo su colapso final.

Fases del tratamiento.

– Inspección/Instalación.

Esta etapa es básica para poder obtener los mejores resultados del sistema. En este momento es cuando hay que localizar los puntos exactos de cebado para tratar de entrar en contacto con la colonia de termitas lo más rápidamente posible. Dependiendo del tipo de construcción y la actividad detectada se pueden usar distintos tipos de estaciones de control y cebado que se distribuirán en el número necesario para cubrir todas las zonas de riesgo y actividad. En esta etapa los cebos solo llevan celulosa para que sean lo más atractivo posible para las termitas.

– Control.

La clave de esta fase es conseguir difundir el producto biocida en el interior de la colonia gracias al trabajo de las termitas obreras. Una vez determinados en la fase anterior cuales son los cebos con más actividad se cambia la celulosa por el principio activo del biocida. A partir de este momento se entra en la etapa de mantenimiento realizando visitas periódicas programadas para que las termitas siempre tengan disponible cebo en cantidad suficiente para extenderlo por la colonia. Es muy importante en esta fase que la frecuencia de las visitas sea adaptada al consumo registrado.

– Mantenimiento.

Una vez finalizada la etapa de control, se inician las tareas de mantenimiento con el objetivo de monitorizar al menos durante 4 años la actividad del termitero. En esta fase se realizarán visitas periódicas a las estaciones ubicadas en las zonas que se detectó mayor actividad en la etapa anterior, para comprobar que las termitas han desaparecido. En ese momento se procederá a cambiar el cebo de celulosa por cebo con hexaflomuron.

– Beneficios del sistema de cebado.

Eficaz – elimina al 100% el termitero.

No es tóxico – para personas y mascotas.

Compatible – usted puede seguir viviendo en su casa mientras se realiza el tratamiento.

Contrastado – Cientos de tratamientos anti termitas con este procedimiento en toda la geografía española lo demuestran.

Tratamiento de barrera anti termitas.

Este tipo de tratamientos anti termitas tiene dos objetivos, de un parte proteger las estructuras de madera que puedan ser atacadas por las termitas y/o crear una barrera interna y externa al edificio para impedir el acceso de las termitas al mismo o eliminar el termitero si se encuentra en la zona tratada del edificio.

Estos tratamientos son extremadamente laboriosos ya que si alguna zona no es tratada con la intensidad necesaria las termitas pueden “puentear” esa zona y acceder a otras áreas del edificio continuando con su acción destructora.

– Mecánica del tratamiento.

El tratamiento químico consiste en la impregnación total con un producto insecticida y fungicida especial anti termitas. Este producto, se puede aplicar de las mismas formas que en el caso de la carcoma, puede varias el producto insecticida a utilizar, será el experto el que determine cual usar. Le podrá aplicar de las formas ya vistas:

     – Inyección

                – Pulverización

                – Aplicación de gel.

 

En ambos casos también se puede usar  el proceso de GASIFICACIÓN, Como último sistema se procederá a la aplicación de unos insecticidas en forma de gas (fosfuro de aluminio y bromuro de metilo) clasificados como muy tóxicos con los cuales se eliminarán los posibles insectos, pero sólo actúa de forma superficial.