HUMEDADES ACCIDENTALES Y ATASCOS.
INSTALACIONES DE FONTANERÍA Y DESAGUES.

            Creo que casi todos conocemos las humedades. Si no las hemos sufrido, es muy probable que lo hagamos en algún momento. Es una situación muy incomoda y destructiva, tanto para la construcción como para sus inquilinos, ya que es un caldo de cultivo de ácaros, mohos, bacterias, etc. También provoca sensación de frío y puede originar algunas enfermedades. Y si le añadimos lo perjudicial que es para nuestra propia casa, ya que destroza todo lo que toca, nos daremos cuenta que hay que prevenirlas y combatirlas. Lo malo de las humedades es que no se detectan hasta que ya los signos son evidentes. Cuanto antes las detectemos antes podremos eliminarlas. Para ello es importante conocer cuáles son los tipos de humedades. Ya hemos visto los tipos de humedades más importantes, las humedades por condensación, los diferentes tipos de humedades por infiltración así como la humedad por ascensión capilar, básicamente hemos abarcado todas las humedades, pero faltan aquellas que se producen o bien accidentalmente o por averías de los sistemas de abasto de agua fría, agua caliente sanitaria y calefacción, así como por pérdidas en las canalizaciones de aguas residuales o pluviales. Como ya hemos explicado con anterioridad normalmente nos encontraremos con un compendio de humedades y no con un único tipo, a excepción de las humedades accidentales si las reparamos con urgencia. Si la dejamos actuar se pueden producir otros tipos de humedades por esta causa, como pudiera ser humedades por condensación. Por este motivo lo mejor es erradicarlas lo antes posible, además este tipo de humedades accidentales o por avería, son las que más fácilmente se detectan y las que cubren casi la totalidad de los seguros de hogar.

            Queremos distinguir aquellas humedades que se producen por deterioro o falta de mantenimiento de la envolvente del edificio, es decir paredes y cubiertas, y que ya se citaron en la publicación de humedades por infiltración, de las humedades accidentales o las provocadas por averías. En este caso la mayor parte de las averías se producen en la red de abasto de agua, ya sea agua fría o agua caliente, red de agua caliente para calefacción, menos usual en canarias, red de saneamiento de aguas residuales y red de saneamiento de aguas pluviales o red mixta, así como por pequeñas perdidas de aparatos sanitarios o desagüe de electrodomésticos.

            Este tipo de humedades suelen ser bastante más fáciles de diagnosticar ya que aparecen de repente en zonas muy localizadas, por donde discurren canalizaciones de agua fría o caliente, canalizaciones de desagües o junto a cuartos húmedos como baños y cocinas. Una forma de ir acotando la humedad sería ver si se trata de humedades por averías en las canalizaciones de agua fría, caliente o de canalizaciones para la calefacción, o si por el contrario se trata de pérdidas por averías en la red de desagües de la vivienda.  En caso de edificios de viviendas, las humedades que nos molestan no suelen ser las nuestras, sino las de nuestros vecinos, lo normal es que estas coincidan en la mayoría de los casos en las zonas humedades, baños y cocinas. Vamos a centrarnos en viviendas unifamiliares de dos plantas ya que con este ejemplo abarcamos todos los casos posibles.

            Si la humedad nos surge en la planta baja de la vivienda, esta aparecerá en forma de mancha en muros, o en el suelo.  Si la mancha tiene un progreso muy rápido o brota agua en muy poco tiempo, se trata de una avería en la red de agua fría, caliente o agua para calefacción. Si por el contrario la mancha aparece muy poco a poco y progresa de forma más lenta, lo más probable es que se trate de una avería en la red de desagües. Lo primero sería ver si la humedad es de progresión rápida o lenta. Las averías en redes de agua, fría caliente y red de agua caliente para calefacción suelen ser humedades que aparecen de un momento a otro y de progresión bastante rápida en función al tamaño de la avería, además suelen estar muy localizadas. Iremos cerrando primero la llave de paso de agua fría de la zona afectada, baño, cocina , aseo o la llave de paso general de la vivienda si la avería no esta en una de los recintos detallados. Esperamos y vemos si la humedad disminuye, sino es así hacemos lo mismo con el agua caliente y con el agua de calefacción si se dispone de este tipo de instalación. Las averías en redes de agua fría o caliente suelen ser bastante más aparatosas que las que ocurren en instalaciones de desagües por dos motivos, primero porque en estos conductos hay agua constantemente, y segundo porque el agua esta a una presión determinada (2-3kg/cm2) lo que hace que se pierda mucho agua en poco tiempo, por este motivo al cerrar las llaves una a una con un intervalo de unas horas entre ellas normalmente identifica quien provoca la avería, en ocasiones si la avería es grande al cerrar la llave de paso se puede identificar rápidamente que red esta provocando la avería. Cuanto mayor sea la avería más fácil es de localizar.

En viviendas modernas estas averías son más fáciles de localizar y reparar ya que por normativa las conducciones no deben estar enterradas, y deben bajar rectas desde los techos hasta los puntos de agua, no se pueden llevar conductos horizontales enterrados en muros, esto unido al uso de falsos techos de escayola hacen que cualquier avería se aprecie rápidamente y que su reparación sea más rápida y menos costosa.

            Las avería en las redes de desagües en las viviendas están muy localizadas, más aún que en las redes de agua fría o caliente. Por otra parte su progresión es bastante más lenta ya que solo pasará agua por el conducto cuando usemos alguno de los aparatos sanitarios. La mayoría de las pérdidas en este tipo de instalaciones se producen en los elementos de unión entre sanitarios y canalizaciones o en botes sifónicos.  Es decir por deterioro de los sifones de unión, válvulas que se han deteriorado, obstrucción en botes sifónicos, deterioro de juntas de goma en salida de inodoros a manguetones y poco más. Es raro que se produzca una avería en el conducto en si, a no ser que sean conductos muy antiguos de plomo o  fibrocemento. Los conductos de PVC una vez comprobado su correcto encolado no suelen dar problemas, a no ser que se le ataque con algún vertido de material químico que pueda corroerlo o estropear la zona de encolado. Como este tipo de humedades es de origen accidental por avería de alguna de las instalaciones nombradas, lo único que podemos hacer es dar una serie de consejos para intentar evitar en lo posible que se produzcan.

            Lo primero sería ver en instalaciones de agua fría o caliente que tipo de conductos tenemos instalados, en este aspecto os diré que son numerosos los casos que nos hemos encontrado de averías por pérdidas en conductos de polietileno de 10at usados hace años(conducto de polietileno color negro) sobre todo en los montantes de edificios, pero también en acometidas de viviendas individuales, estos conductos por algún problema en su composición o fabricación se estropean continuamente, en muchos de los informes realizados hemos tenido que cambiar por completo este tipo de conductos debido a la cantidad de veces que se estropeaban y los daños que causaban. Los que habéis sufrido este problema sabéis de que os hablamos. Dicho esto, el resto de conductos del mercado no hemos detectado que presenten una problemática importante.

Consejos y buenas prácticas a realizar para evitar o minimizar en lo posible las humedades accidentales causadas por averías.

  • No tirar los papeles al inodoro, sobre todo las famosas toallitas húmedas, aunque en el mercado algunas se venden como disolubles en agua, tardan bastante tiempo en degradarse. Sobre todo las toallitas son responsables de bastantes atascos e incluso de rotura de bombas en estaciones de aguas residuales al enredarse en los alabes y eje de las bombas, y obstruyendo las rejillas de separación. En viviendas son las responsables de muchos atascos en los colectores y arquetas.

  • Revisar que el sellado perimetral de inodoros y bidets en su unión con el suelo estén en perfecto estado y si no es así reponerlo periódicamente, este sellado entre otras cosas hace que los sanitarios descansen correctamente en el suelo, muchas veces por defectos del propio sanitario o del solado del baño, las piezas no descansan bien en el suelo y se mueven al usarlas, este movimiento puede acelerar el deterioro de sifones y juntas, además en caso del inodoro evita la posible salida de olores por deterioro de la unión con el manguetón.
  • Mucho cuidado con los cabellos, la caída de cabello en la ducha o la limpieza de cepillos del cabello caído y posteriormente tirarlos al inodoro ocasionan muchos quebraderos de cabeza. Los cabellos se enredan y a lo lardo del tiempo forman auténticas cuerdas de gran tamaño y resistencia que terminan obstruyendo los desagües. Los cabellos siempre a la papelera, es muy recomendable el uso de rejillas para atrapar el cabello en los sumideros de las duchas y su retirada a papelera.

  • Revisión al menos cada tres años de los botes sifónicos, bastará con inspeccionarlos y si existen elementos como cabellos u otros restos retirarlos, ya que a la larga terminará por obstruir la salida que conecta el bote sifónico con el colector o manguetón del inodoro. Lo mismo ocurre con los sifones individuales de los lavamanos y fregaderos.

  • No tirar los restos de comida al fregadero, esta es otra causa de muchos atascos, existen tapones de fregadero en el mercado que están diseñados para dejar pasar el agua y atrapar los residuos que tiraremos a la papelera. También es importante seguir las directrices de los fabricantes de lavavajillas en cuanto a la limpieza de filtros de estos, un filtro obstruido puede provocar la avería del lavavajillas. Nunca verter la grasa y aceites usados, guardarla en recipientes y llevarla a un punto limpio: Si se tira la grasa al fregadero, puede acumularse a los lados de la tubería y las partículas de la comida se pegan a él, lo que acarreará obstrucciones futuras.
  • Hay que poner atención con los productos de limpieza que utilizamos, sobre todo con los desincrustantes, ya que muchos de ellos pueden dañar las juntas de sifones, y válvulas de los sanitarios.
  • Revisar periódicamente el estado de las juntas de las válvulas de los sanitarios, en platos de ducha, lavamanos, bidet y fregaderos, se suelen estropear o deformar con el uso y son fuente de algunas averías.
  • Revisar y sustituir periódicamente el sellado existente entre el plato de ducha o bañera y la pared, es una zona que se estropea con el tiempo y si no está perfectamente sellada el agua que resbala por las paredes cuando nos duchamos se cuela entre el sanitario y la pared y ocasiona muchos problemas de humedades.
  • En viviendas unifamiliares hay que verificar el estado de las arquetas de conexión de nuestra casa al colector general y su limpieza, más aún si no tenemos instalación separativa de pluviales, ya que las primeras lluvias suelen arrastrar mucha suciedad.

  • Revisar los canalones y sumideros que tengamos, limpiándolos convenientemente antes de que se produzcan las primeras lluvias, para que la suciedad depositada en ellos no sea arrastrado a los colectores y arquetas. Además se recogerán también restos más voluminosos como musgo, pequeñas plantas, hojas  o tierra.
  • No hay que arrojar sustancias químicas como pintura o disolventes, ni verter cera caliente o sustancias similares, además de poder estropear nuestras canalizaciones, harán mucho daño en las estaciones de aguas residuales y depuradoras.
  • Prestar especial atención a aquellas canalizaciones y sobre todo arquetas que estén cerca de árboles o arbustos, las raíces pueden causarnos serios problemas.
  • Restos de jabón de lavadoras y lavavajillas: los detergentes que se utilizan en lavadoras y lavavajillas producen una espuma que va provocando sedimentaciones que produce el taponamiento de tuberías y el atasco con el paso del tiempo.
  • Es aconsejable verter periódicamente media taza de levadura química y media de vinagre blanco: si las tuberías se obstruyen con frecuencia, tapar el desagüe y dejar que la mezcla se asiente durante unos minutos, servirán de gran ayuda, las bacteria hacen su trabajo y pueden desatascar las tuberías.
  • Revisar el buen estado de las salidas de desagüe de lavadoras y lavavajillas y su correcta conexión a la instalación.

Hay que revisar que los grifos no goteen, que las cisternas no pierdan agua y que el calentador de agua funciona correctamente y no pierde agua por la válvula de seguridad, ya que si bien rara vez provocan humedades, si ocasionan un gran gasto de agua. Una pequeña fuga en la cisterna puede gastar unos 2.000 litros de agua al año, pero a diferencia de un grifo que gotea, ésta resulta más difícil de detectar. Un tradicional truco para estas averías consiste en depositar algún tipo de colorante en la cisterna y si percibimos rastro del mismo en la taza, es señal de que existe una filtración.

Esperamos que estos consejos os sirvan para poder detectar y eliminar en lo posible las temidas averías en las instalaciones de fontanería y desagües.