FELICES FIESTAS 2018

Desde ITEGRANCA queremos desearles unas Felices fiestas y un prospero Año Nuevo 2019.

HOTEL «CIUDAD DEL MAR»

El pasado jueves 27 de septiembre de 2018, tuvimos el honor de estar presentes en la inauguración de uno de nuestros trabajos más satisfactorios, el Hotel “Ciudad del Mar”, situado en la calle La Naval nº38, en un enclave urbano pero a un paso de la mítica playa por excelencia de nuestra ciudad, Las Canteras, una ubicación que, sin duda, hará que tenga un gran éxito. Además de la cercanía a la playa, se encuentra a un paso de grandes reclamos turísticos como son el Parque de Santa Catalina, el Museo Elder, el Acuario “Poema del Mar”, el C.C. el Muelle, El Castillo de La Luz y otros muchos enclaves de interés turístico e histórico de la zona.

 

 

 

 

 

 

 

El hotel, que inicialmente se trataba de un edificio residencial con local en planta baja, se ha remodelado conservando la estructura y volumen inicial, adaptando el interior a estancias que cumpliendo las normativas vigentes se adapten a todo tipo de usuarios con el máximo confort y una decoración exquisita.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Uno de los mayores logros conseguidos es comprobar en la inauguración como los presentes experimentaban diferentes sensaciones al entrar en las habitaciones que inspiradas en las estaciones del año, con imágenes de nuestra isla de Gran Canaria en vinilo que decoran las paredes de cabecera retroiluminadas mediante leds de última generación pudiendo modificar su tonalidad a gusto del usuario en todo momento, te hacen sentir diferentes sensaciones que te trasladan a diferentes paisajes de nuestra geografía isleña.

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FELICES FIESTAS

DESDE EL ESTUDIO DE ARQUITECTURA E INGENIERÍA LES DESEAMOS A TODOS UNA FELIZ NAVIDAD Y UNA PROSPERA ENTRADA DE AÑO.

LIMPIEZA DE LA PIEDRA NATURAL

                En la superficie de las piedras se suele apreciar con el paso del tiempo una serie de signos que se deben a una combinación de múltiples factores: la erosión, restos de polución, climatología de la zona, tipos de pinturas y/o restauraciones anteriores, etc.

Las actuaciones para reparar estas imperfecciones tiene una doble variante: la limpieza y la restauración. Primeramente nos centraremos en la limpieza.

La limpieza de la piedra tiene como objetivo eliminar de su superficie la suciedad y los productos que están acelerando su deterioro. Lo que conseguimos a primera vista es una mejora estética del edificio o monumento, siempre respetando al máximo su aspecto original.

La primera capa de la piedra, la que vamos a eliminar, está compuesta principalmente de sales solubles, partículas de combustibles, micro-vegetación y excrementos de pájaros. Lo fundamental es que el método de limpieza no altere demasiado la piedra, es decir que no produzca fuertes abrasiones, microfracturas o modificaciones del relieve superficial de la piedra que faciliten su deterioro. Hay que intentar eliminar la menor cantidad de piedra posible, pero dejando limpia la piedra.

La decisión de cómo limpiar un edificio o monumento en particular se toma después de un estudio del tipo de suciedad a eliminar, su extensión, grosor y uniformidad de la capa que debe eliminarse, así como de las características de la piedra y su estado de conservación. Lo más frecuente es la utilización de varios métodos, que suelen aplicarse de forma sucesiva o en distintas partes de un mismo edificio o monumento, dependiendo de las características de la suciedad que se pretende eliminar.

Lo que se pretende eliminar en las limpieza es lo que denominamos PATINA. Las pátinas son delgadas películas superficiales que están detrás de los cambios de coloración en las fachadas de los edificios construidos en piedra. Como ya hemos dicho, la limpieza de fachadas de piedra requieren de un cuidado y una especialización concreta ya que hay que estudiar a fondo cuáles son los problemas que están detrás de cada suciedad.

Las pátinas pueden tener diversas causas y tipologías. Las principales son las siguientes:

Pátinas de envejecimiento: causadas por el propio paso del tiempo y exposición a la intemperie. Son las menos perjudiciales y dan carácter al edificio o monumento.

Pátinas de suciedad: es el ennegrecimiento causado por contaminación ambiental inducida por los hollines residuales dejados por la combustión incompleta de carbones (calefacciones) o del diesel de camiones u autobuses. Este tipo es más dañino por la composición química de los hollines depositados.

Pátinas de lavado: producidas por escorrentía diferencial del agua. Son manchas generalmente de arrastre de suciedad depositada en la piedra, cornisas, óxidos, etc que dejan manchas muy características.

Pátinas de decoloración: varía la tonalidad natural de la piedra, es la llamada “noble pátina”.

Pátinas biogénicas: cuando la superficie de la roca está recubierta por organismos, como pueden ser líquenes, hongos, verdín, etc.

Es muy importante caracterizar el tipo de piedra natural con la que vamos atrabajar, para conocer las propiedades mecánicas y químicas y saber como abordar la limpieza de esta. En edificios o monumentos antiguos lo normal es que se hayan construido con piedras del lugar o de zonas no muy alejadas, por lo que la piedra está perfectamente adaptada al entorno. En la actualidad debido al abaratamiento del transporte de mercancías, se trabaja mucho con piedras naturales de todas partes del mundo, y en la mayoría de las ocasiones no se tiene en cuenta su origen y si dicha piedra se adaptará bien al nuevo entorno donde se instala.  Hay claros ejemplos de lo que le sucede a muchos elementos pétreos cuando los sacamos de su entorno, y los metemos en entornos con características diferentes. Un claro ejemplo podemos encontrarlo en el Templo de Debod en Madrid, este templo se trae desde Egipto, tratándose de una piedra samita cuarsosa de baja cementación, que en su entorno, clima desértico con pocas lluvias tiene una vida muy larga. Pero al traerla a un clima continental con fríos inviernos lluviosos y con heladas, se ha degradado con muchísima rapidez. Este mismo efecto tienen lugar en monumentos expuestos a ambientes marinos cuando las piedras que los componen no son las adecuadas al proceder de zonas con ambientes diferentes. Por eso hacemos mucho hincapié en usar en lo posible la piedra del entorno cercano, o al menos analizar la piedra si se trae de fuera, para asegurarnos que es la adecuada y que no sufrirá degradaciones prematuras.

 

                Limpieza y protección de la piedra.

Los trabajos de limpieza y restauración de la piedra, son trabajos que requieren un estudio previo para la elección del método más adecuado, y una paciencia propia de los artesanos, si queremos realizar un trabajo correcto y profesional. Cada tipo de edificio, escultura, etc requiere un estudio propio ya que las piedras, no son exactamente iguales, aún siendo extraídas de la misma cantera, al ser elementos naturales, tienen variaciones que no sólo pueden ser de aspecto, sino también variaciones de su estructura interna, con inclusiones de minerales o sales que pueden varias según su zona de extracción.

El estudio a realizar debe contemplar la elección y la selección del método de trabajo a utilizar para la limpieza de la piedra y su posterior restauración, comenzando por una serie de trabajos y cuidados previos a la fase de limpieza, sea cual fuere el método elegido para ello.

 

Trabajos previos.

                Lo primero es la inspección ocular de la zona a limpiar o restaurar, para analizar todos los detalles poniendo especial atención a las zonas que presenten un mayor deterioro con una patología más avanzada. Hay que estudiar concienzudamente aquellas zonas que presenten fisuras, desconches, eflorescencias, criptoflorescencias, etc. en caso de encontrarnos con costras, es conveniente analizar su composición química para un mayor conocimiento del problema. En ocasiones habrá que realizar trabajos previos de consolidación y reparación de zonas a limpiar, para evitar posibles degradaciones mayores con la propia limpieza.

Antes de optar por uno u otro método de limpieza hay que tener en cuenta consideraciones tales como las molestias que podamos ocasionar por el polvo desprendido, nieblas provocadas por la limpieza, ruidos, etc.

Existen muchos método distintos para la limpieza de los monumentos de piedra natural, siendo los más conocidos los que se exponen a continuación.

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LA PIEDRA NATURAL EN CANARIAS.

La riqueza geológica de las islas determina la variedad de sus rocas. Usadas desde tiempos prehistóricos en construcción, ceremonias funerarias, defensa y para la fabricación de útiles de trabajo, El uso de la piedra fue fundamental en un medio en que el metal era inexistente.

Procedentes de las series volcánicas más recientes son los basaltos, traquitas y fonolitas, utilizadas para la talla y arquitectura popular y señorial, como se puede observar en sillares, cornisas y portadas de numerosas iglesias, monumentos civiles y fortalezas de poblaciones. Son la mayoría de estos materiales de origen volcánico.

El basalto presenta un color oscuro, entre gris y negro, y se caracteriza por su gran dureza. También de origen basáltico es la piedra molinera, negra, brillante, muy dura y con numerosos orificios, utilizada tradicionalmente para fabricar ruedas de piedra para los molinos debido a su aspereza. La toba suele ser rojiza o de color ocre, arrojados al aire durante las erupciones.

La puzolana es una especie de conglomerado poroso y ligero, muy atractivo. Las fonolitas y traquitas son, en cambio, compactas, presentando a menudo placas de feldespato y lascas que le otorgan una coloración y textura muy estéticas.

La Piedra es uno de los más antiguos materiales de construcción empleados por el hombre como ya hemos dicho en publicaciones anteriores. Este aprendió a trabajar y manejarla como arma, como herramienta y como materia prima para la construcción de sus primeros refugios y monumentos. Muchos de estos objetos y construcciones primitivas han llegado hasta nosotros, gracias a las condiciones excepcionales del material con que fueron realizadas. La piedra se encuentra en la naturaleza en formaciones de grandes dimensiones, sin forma determinada. La piedra no precisa para su empleo más que la extracción y la transformación en elementos de forma adecuada. Sin embargo, es necesario que reúna una serie de cualidades que garanticen su aptitud para el empleo a que se destine.

                Desde el comienzo de la conquista de las islas, la piedra natural canaria ha sido utilizada como elemento constructivo estando presente en la arquitectura canaria y extendiéndose su uso hasta nuestros días. La diversidad petrológica que existe en el archipiélago canario no pasó desapercibida para los conquistadores que la utilizaron como material constructivo ante la imposibilidad de fabricar otros materiales como el ladrillo por escasez de materia prima, a demás de su belleza y resistencia natural.

El uso extensivo de la piedra natural en la arquitectura ha sido posible por la escasa distancia de transporte entre la zona de extracción o cantera y la zona de instalación o colocación, el coste respecto a otros materiales a importar y la más o menos facilidad de labranza dependiendo del tipo de piedra usada, que permite usar diferentes diseños en los elementos arquitectónicos. Estas ventajas han consolidado la piedra natural como prácticamente el único material utilizado en la arquitectura isleña hasta tiempos recientes tanto en su uso civil como militar, conjuntamente con la madera pero esta última en bastante menor proporción.

El vulcanismo canario ha dado una enorme riqueza petrológica con texturas y colores inusuales respecto a otras rocas ornamentales utilizadas en el resto de España. Sin embargo, esta variabilidad no se ha traducido en un importante número de piedras de cantería quedando restringidas a unos pocos tipos petrológicos. Algunas de las causas son la elevada densidad de fracturas, estado tensional importante en la piedra, baja resistencia, la fuerte heterogeneidad de tamaño de los cristales o la elevada versicularidad.

A pesar de estas restricciones, tenemos hermosos ejemplos de piedra natural siendo las más usadas las siguientes: la «Piedra Azul de Arucas», «Piedra del Monte», «Piedra de la Barra de las Canteras», «Piedra Amarilla de Teror», «Piedra de Canto Blanco» o «Piedra Verde de Tirma» etc, que han dejado en el Conjunto Arquitectónico-Artístico de los barrios de Vegueta y Triana una impronta en su arquitectura que ha suscitado el interés turístico y la sensibilización de las Autoridades por el cuidado de su Casco Histórico.

Conocidas son otras canteras que existen en la isla, que han destacado por el distinto cromatismo: la de piedra roja de Tamadaba, la de Ayagaures, en sus tonalidades amarillo-ocre y rojiza, la piedra amarillo-ocre de Teror, la piedra blanca de la Presa de Pinto de Arucas, la veta de la Cantera de Gáldar, la de piedra gris oscura de San Lorenzo, la del Monte, la piedra de Tintaya, con su aspecto veteado tan característico, extraída de la montaña de Tindaya, y otras de menor cantidad. En la actualidad, muchas de ellas tienen restringida su extracción.

Todas estas piedras son de la provincia de Las Palmas, pero En Tenerife también se explotaron varias canteras en los mantos de piroclastos que vomitó el Teide hacia la banda sur por las laderas de Arico, Granadilla de Abona y San Miguel, siendo muy famosa la losa chasnera de Arico.Los canteros y labrantes de Arico mantuvieron a lo largo de siglos una continuada labor artesanal de la piedra cuyo producto losas y cantos se emplearon para levantar edificios, construir canalizaciones y arquitecturas hidráulicas que también se exportó a las Indias, Cuba, etc.

A continuación describiremos brevemente los tipos de piedra natural existente en la Provincia de Las Palmas, debido a que es en esta provincia donde la cantería y la piedra alcanzan mayores cotas de popularidad, debido por una parte a la gran variedad de piedras disponibles y sobre todo a la alta especialización que alcanzan los Canteros Gran canarios y destacando sobre todo los canteros Aruquenses.

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