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Comenzaremos dando unas nociones  sobre este excelente material que ha acompañado al hombre desde sus inicios. La madera está formada por el conjunto de tejido que conforman el material de los troncos de los árboles, desprovistos de su corteza. Es un material de construcción muy ligero, resistente y  más o menos fácil de trabajar, ha sido usada  por el hombre desde hace milenios. La constitución de la madera se debe a tres elementos principales, la mayor parte está constituida por celulosa, entre el 40 y el 50 % , le sigue la lignina, sobre el 25 – 30 % de la masa de la madera, le sigue la hemicelulosa con un 20 – 25 %, el tanto por ciento restante lo componen la resina, el tanino y la grasa de la misma.

En la madera podemos distinguir varias partes:

Médula: es la parte central de la madera, su tejido es débil y poroso, es la parte más vieja y suele estar agrietada, por estos motivos se suele desechar.

Duramen: es la parte interior del tronco, en está zona la madera ha alcanzado ya su máximo desarrollo y resistencia, es una madera compacta. Las características del duramen son debidas a que éste a sufrido el proceso de lignificación, este proceso se da en la parte final del crecimiento celular de la madera, en él, la lignina sustituye la mayor parte del agua dándole una mayor resistencia y volumen.

Albura: es la parte más externa del tronco, la zona viva del árbol, es de una tonalidad más clara y una composición más porosa y ligera que el duramen.

Cámbium: está situado entre la albura y la corteza, es la base de crecimiento de la madera. Es el responsable de crear anualmente un nuevo anillo de crecimiento.

Líber: es la parte interna de la corteza. Es de carácter filamentoso y su resistencia no es muy alta.

Corteza: es el tejido más externo de la madera, es impermeable, es un tejido muerto que protege al árbol de todo tipo de agentes externos.

Radios leñosos: tienen la función de trabazón, proporciona a la madera una menor deformación radial. Es por dónde romperá la madera en caso de una compresión excesiva.

Anillos anuales: son los anillos de crecimiento que forman bajo la corteza, en las zonas donde el clima es variable, podemos distinguir entre la zona de primavera y la de verano, así como las condiciones climáticas a las que ha estado expuesto el árbol. Proporciona muchos datos de las condiciones climáticas ha que ha estado expuesto el árbol.

La madera como cualquier otro material natural, esta sometida a la degradación por diversas causas, Los agentes de degradación de la madera son muy variados pero podemos diferenciarlos en dos grandes grupos, los Factores abióticos y los Factores bióticos.

Factores Abióticos. Es decir sin vida.

El Agua.- Una de las principales causas del deterioro  de la madera se debe a lo cambios rápidos del contenido de humedad. El agua de lluvia que moja la superficie de la madera sin protección es absorbida rápidamente por capilaridad por la capa superficial de la madera seguida por la adsorción de las

paredes de las células. El vapor de agua es recogido directamente por adsorción por las paredes de las células. La diferencia de humedad entre el interior y la capa superficial que tenderá a hinchar, provoca un estado de tensiones en la madera, que si no está equilibrado origina la arqueadura o combadura que deforma la pieza de madera. La humedad es uno de los factores de agresividad del medio y es, de hecho, la base a partir de la cual las normas europeas EN 335.1 y EN 335.2 / 95 determinan categorías de riesgo de la madera en función de su ubicación:

            RIESGO 1: corresponde a maderas situadas en lugares protegidos de la intemperie, con grados de humedad siempre menores al 20 %. Ej.: en interiores de edificios.

            RIESGO 2: para aquellas maderas colocadas en lugares protegidos de la intemperie en los que sólo de forma ocasional puede aparecer un grado alto de humedad sin que se produzcan condensaciones constantemente. Ej.: maderas exteriores sin contacto con la lluvia.

            RIESGO 3: corresponde a las maderas que no están en contacto con el suelo y que, ya sea a la intemperie o no, se hallan en lugares donde pueden producirse condensaciones continuamente. Ej.: vigas de sótano.

            RIESGO 4: categoría de las maderas situadas a la intemperie, en contacto con el suelo o agua dulce y sometidas todo el tiempo a un grado de humedad elevado. Ej.:fundaciones o encadenados.

            RIESGO 5: para maderas sumergidas esporádica o permanentemente en agua marina y sujetas a un grado de humedad alto. Ej.: pilotes de muelle.

 

El Sol.-  La madera expuesta a la luz solar sufre un cambio de la coloración que inicialmente tienda al oscurecimiento en tono marrón, y que posteriormente, toma un color grisáceo. La radiación ultravioleta del espectro de la luz solar, degrada los componentes de la madera comenzando por la lignina. Esto se traduce en un oscurecimiento superficial. Si está expuesta  al agua de lluvia, los productos resultados de la degradación son eliminados

por el agua y queda la celulosa, meno sensible a las radiaciones, adquiriendo la superficie entonces un color blanquecino.

Las células externas pueden recubrirse lentamente de mohos, que viven de la humedad de la madera y de los productos de la fotodegradación, dando a la superficie una coloración grisácea o negruzca.

En la práctica, el agua y el sol, actúan de forma combinada y se potencian entre si multiplicando los efectos del deterioro de la madera. Este deterioro generalmente es lento, estimándose que la profundidad destruida en un siglo de exposición es de 6 mm aproximadamente valor que varía en función del clima, la especie de madera y la orientación, pudiendo llegar hasta unos 13mm en las peores condiciones, sólo por efecto del sol y el agua.

El Calor Extremo, El fuego.- Para hablar del comportamiento de la madera frente al fuego primero hay que diferenciar las dos fases que se pueden distinguir cuando se da un incendio.

La primera fase es la de desarrollo inicial y la segunda la de continuidad. En la fase inicial influyen en alto grado factores como la combustibilidad del material, la facilidad de ignición y el avance de la llama en  la  superficie   de los

materiales. En la fase de pleno desarrollo es preferible que los materiales que delimitan la zona del incendio impidan el paso de las llamas y el calor durante el mayor tiempo posible para evitar la propagación. Realmente el comportamiento de mamadera frente al fuego es bastante bueno. Pocas veces un incendio será indiciado por la combustión de madera, son necesarias muy altas temperaturas (400ºC) para que inicie su combustión. Cuando la madera se ve expuesta a un incendio en fase de pleno desarrollo también tiene una respuesta buena. La capa más superficial se carboniza rápidamente creando una capa de madera carbonizada que aumente en 6 veces su capacidad aislante; éste hecho provoca que las zonas interiores se mantengan muy protegidas. Cuando sucede esto la madera interna mantiene constantes sus características mecánicas, lo que perjudica su capacidad portante es la pérdida de sección de la zona carbonizada.

Esfuerzos mecánicos.- Los esfuerzos mecánicos también pueden ser motivo de la degradación de la madera, pueden provocar fatiga y pérdida de resistencia en la madera. El continuo uso y rozamiento pueden provocar deformaciones y desgaste en las estructuras, y finalmente su destrucción.

            Factores bióticos. Con vida.

Dentro de estos factores están todos aquellos seres vivos denominados como Xilófagos, que se alimentan de determinados materiales que conforman la madera deteriorándola.

Los hongos Xilófagos.-  El requisito de mayor relevancia en relación a su comportamiento es su dependencia de la humedad. El contenido mínimo de humedad en la madera, que permite su desarrollo, es del 18 al 20 %. Toda madera con contenidos superiores a este valor está expuesta al ataque de los hongos y por el contrario, si su contenido de humedad es inferior a dicho umbral el ataque no puede desarrollarse. El contenido de humedad óptimo para los hongos está comprendido entre el 35 y el 50 %. Dentro de los hongos xilófagos pueden diferenciarse dos grandes grupos :

– Los mohos y los hongos cromógenos. Se alimentan de las sustancias de reserva de la madera y no producen degradaciones en la pared celular, por lo que no afectan a las propiedades mecánicas. Su efecto es el cambio de coloración de la madera, afeándola. Su crecimiento se detecta cuando la superficie se oscurece o cuando el cuerpo de fructificación forma sobre la superficie una especie de pelusilla (proliferaciones algodonosas) transparente o con tonalidades que van desde el color blanco al negro. Los más característicos son los hongos del azulado de la madera y el pasmo del haya. Aunque no resultan nada peligrosos por su mínima acción de degradación, indican un mayor riesgo porque crean las condiciones necesarias para el desarrollo de los hongos de pudrición.

– Los hongos de pudrición. Son los que producen daños graves en la madera. Se alimentan de los componentes de la pared celular llegando a provocar la destrucción completa de esta. Las hifas producen productos químicos (encimas) que disuelven los nutrientes de la madera con los que se alimentan. Su efecto es la pérdida de densidad y resistencia acompañados de un cambio de coloración. En las primeras etapas no es fácil reconocerlo ya que las hifas permanecen ocultas en su interior. Según van desarrollándose la pudrición se va acentuando el cambio de color y la madera comienza a perder peso. En la fase final del proceso se llega a la destrucción total de la estructura de la madera con una pérdida completa de sus propiedades mecánicas.

 “son los únicos que afectan estructuralmente a la madera

Hay varios tipos de pudrición:

Pudriciones pardas o cúbicas

Pudriciones blancas o fibrosas

Pudriciones blandas

La pudrición parda o cúbica es la más grave y peligrosa. Al secarse la pieza el material residual tiende a agrietarse formando una estructura de pequeños cubos o prismas que se disgrega con facilidad entre los dedos como si fuera polvo. El ataque inicial de estos hongos favorece el ataque posterior de los insectos de ciclo larvario (generalmente anóbidos).

La pudrición blanca o fibrosa. La madera atacada toma un color blanco debido al complejo celulósico resultante de su alimentación (complejo de celulosa más o menos blanco que rara vez es de tono uniforme, sobre el que aparecen vetas blancas separadas por zonas de madera normal). La madera atacada presenta un aspecto fibroso, por lo que a veces se la llama pudrición fibrosa. Generalmente afectan más a las maderas de frondosas que a las de coníferas, debido a

que estas tienen un mayor contenido en lignina.

La pudrición blanda La madera atacada tiene un aspecto final blando o

esponjoso, parecido al de queso fresco. Esta pudrición se produce cuando existen altas condiciones de humedad, tanto en el ambiente como en la madera.

Los insectos de ciclo larvario (coleopteros). Su característica común es que se alimentan de la madera durante su etapa de larva. El ciclo biológico comienza cuando las hembras ponen huevos en la madera dentro de las fendas, ranuras u orificios de la superficie. De estos nuevos huevos nacen pequeñas larvas que comienzan a alimentarse de la madera realizando galerías que disminuyen la capacidad resistente de la pieza. Las larvas permanecen en el interior de la madera un periodo muy variable en función de la especie que puede ir desde unos meses hasta más de diez años y es durante esta fase cuando producen daños en las piezas de la madera. Al acercarse el final de su ciclo de vida, la larva se aproxima a la superficie de la pieza, crea una cámara aislada donde se transforma en pupa y sigue su proceso de metamorfosis hasta convertirse en un insecto adulto con alas. Éste rompe la cámara de pupación y la fina capa de madera que queda superficialmente y sale al exterior para aparearse, la hembra volverá a colocar huevos en las piezas de madera. Los orificios de salida en la superficie de la madera indican, por tanto, que al menos ha vivido dentro una generación.

Existen géneros que se alimentan de frondosas, otros de maderas de coníferas y otros que pueden atacar indistintamente a ambas. Los principales coleópteros xilófagos que actúan en España y que atacan la madera suelen estar en los siguientes grupos, siendo los tres primeros los más comunes y habituales :

Anóbidos (vulgarmente carcoma)

Cerambícidos (carcoma grande)

Líctidos (polilla)

Curculiónidos (gorgojo de la madera)

Bostríchidos

 

“Todos estos insectos tiene en común que se alimentan de la madera en su fase de larva”

Insectos sociales (Isópteros). Termitas.- Las termitas son insectos que viven bajo una organización social avanzada. Constituyen una agrupación de individuos en la que los distintos tipos o castas, incapaces de vivir solitariamente, desempeñan diferentes cargos o funciones en el desarrollo de la colonia. El ciclo de vida de una colonia empieza con el vuelo, en forma de enjambre, de los individuos sexuados, que en ciertos días del año (durante la primavera) salen en gran cantidad del antiguo nido. Los individuos que constituyen una pareja buscan un lugar apropiado para el futuro nido, abriendo una cavidad (cámara nupcial) en la que realizan la copulación. Los huevos que pone la hembra, futura reina, se convierten en ninfas que según las necesidades de cada momento pueden dar lugar a castas o individuos

morfológicamente distintos :

– Individuos sexuados: entre los que se distinguen las parejas reproductoras, tanto la pareja real fundadora como las secundarias, que aparecen posteriormente y que tienen la misión de aumentar la población de la colonia, y los individuos alados reproductores, que pueden abandonar el nido y crear otros nuevos.

– Soldados: individuos con mandíbulas grandes, también hay formas especiales que están armadas con una glándula que produce una secreción pegajosa. Su misión es la defensa de la colonia.

– Obreros: generalmente de forma poco especializada. Su misión es realizar todos los trabajos de la comunidad: buscar alimento, alimentar a los demás individuos de la colonia, cuidar a la pareja real y construir, reparar y limpiar el nido.

Estos insectos pueden ser los más dañinos de todos los que atacan la madera, son ciegos, por lo que rehuyen la luz. Por este motivo se desplazan siempre por oquedades y túneles, dejando un rastro hormonal por el que se guían; esta forma de actuar hace que sean muy difíciles de detectar, o cuando finalmente se detectan, el daño ya está hecho.

Las termitas que se encuentran en España se pueden clasificar en dos grupos:

Subterráneas: caracterizadas porque tienen sus nidos en el subsuelo. La especie que se encuentra en la Península y Baleares es la Reticulitermes lucifugus Rossi.

De madera seca: hacen sus nidos en la madera. La especie que se encontraba sólo en Canarias pero que ya a parecido en varias zonas de península  es la Criptotermes brevis Walker. Además existe otra especie, la Kalotermes flavicollis que presenta daños de escasa importancia para la madera de construcción, ya que sólo viven en árboles de frondosas enfermos y sus colonias son poco numerosas.

En canarias básicamente es la  Criptotermes Brevis Walker, la que actúa y provoca grandes daños por su adaptación a introducirse incluso en madera con bajo índice de humedad.

Otros Insectos.- Aquí explicamos otro tipo de insectos cuya importancia es menor a la de los anteriores en cuanto a destrucción o degradación de madera utilizada para la construcción.

– Los sirícidos (avispa de la madera) son parecidos a las avispas que atacan a los árboles de coníferas enfermos o recién cortados. La madera procedente de estos árboles puede incorporarse posteriormente a los edificios y las larvas que han introducido pueden emerger posteriormente como adultos. Sin embargo, no pueden volver a infestar la madera seca.

– Los xilocópidos (abeja carpintera) no son propiamente xilófagos, ya que la madera no constituye su principal fuente de alimento. Afectan a la madera sana o ligeramente degradada de coníferas y frondosas de troncos de árboles, madera estructural y postes.

 

Xilófagos marinos.-  Los daños más importantes para la madera en contacto con el agua marina son los producidos por los moluscos y los crustáceos. Se diferencian entre sí, además de sus diferencias anatómicas, por la forma del ataque y el aspecto que presenta la madera degradada. Los moluscos realizan una degradación en el interior de la madera que no puede ser visible, mientras que los crustáceos realizan una degradación superficial con lo que lo podemos ver desde el exterior. Afectan a la madera de albura y duramen de las especies coníferas y frondosas de las embarcaciones, puertos y muelles. El género más importante de los moluscos es el Teredo que utiliza la madera como cobijo y como alimento junto con sustancias orgánicas disueltas en agua.